sábado, 28 de marzo de 2009

Mi propia desgracia burocrática

Hace poco Melpómene publicó en ANTITODO su desgracia burocrática: porque perder los papeles a poco de empezar a trabajar con una entidad del Estado, no puede ser otra cosa que una desgracia.

Tengo que decir, que su escrito me inspiró a contar el mío propio, que me llevará a recibir grados como Especialista antes que como Tecnóloga. Más que ridículo.

La historia

Sucede que hace algunos años era yo una feliz estudiante de Comunicación Social y Tecnología en Diseño Gráfico. Un bonito diciembre recibí mi grado como Comunicadora Social - Periodista y pocos meses después entregué mi trabajo de grado de la tecnología con miras a graduarme.

Una vez superada la mayor prueba de cualquier carrera, el susudicho trabajo, continuaba una prueba en teoría más simple, pero en la práctica la más complicada de la vida entera: el examen de inglés.

Voy a la oficina encargada de tal prueba y me sorprende lo arcaico de la inscripción para la misma: "señorita, debe escribir una carta informando que posee usted el conocimiento del idioma y que por eso en lugar del curso ha decidido presentar el examen". ¿Una carta? ¿no es más fácil generar un formato de los inscritos?

Pero bueno, no hay problema, yo hago la carta ¿dónde debo entregarla? La respuesta me dejó aún más sorprendida. Debía dejar la carta en portería, para que el portero le diera un número de radicado y luego la llevara a la oficina de extensión. Y así lo hice.

El día del examen


Llego yo el sábado del examen y me encuentro con que hay que esperar a que el profesor llame uno a uno a los estudiantes inscritos, los ubique en un puesto donde no pueda hacer fraude y les entregue la prueba. Al llegar el caballero al final de la lista, encuentro que al igual que otro joven ¡no aparezco en ella! Pensé: yo si desconfiaba de la dichosa cartica.

Pues bien, diríjase a la oficina a ver qué se le puede solucionar. Voy al lugar y lo primero es un regaño: "se les ha advertido que deben enviar la carta con tiempo, entonces no pueden presentar el examen". Ante la explicación pertinente, de haber entregado la carta con la antelación suficiente, la secretaria nos dirige al jefe de extensión, quien debe decidir qué hacer con nosotros.

Como se aproximaba el cierre para la fecha de grados, la fila era bastante extensa y el tiempo del examen corría.

Mientras pasaban los minutos, nos enteramos de que nuestras cartas no llegaron ¡porque llovió y los porteros no las mandaron desde la portería! Inverosímil ¿no? he ahí la falla del sistema de la carta.

Ya llevábamos casi una hora perdida del examen cuando nos atiende por fin el jefe de extensión, le contamos el caso y él soluciona el problema: una llamada al celular del profesor que estaba cuidando la prueba y simplemente "hermano, deje presentar la prueba a estos dos muchachos" y se acabó el problema. Más ridículo aún después de tanto lío, que la solución fuera tan simple.

Volviendo al examen, ya había perdido una valiosa hora de 3 que eran, y debía presentar en este lapso la suficiencia de 4 niveles de inglés ¿cuan difícil puede ser? pensé, así que decidí tomar la prueba aunque luego la tuviera que repetir.

Los resultados

Esa misma semana fui a buscar mis resultados y la respuesta me dejó helada: "ha ganado los dos primeros niveles, pero perdió el 3 y el 4". Le expliqué a la secretaria que había perdido una hora del examen y que quería presentarlo de nuevo, pero la opción se me negó.

Según ella, yo debía saber que solo tenía una oportunidad de presentar el examen de suficiencia porque decía tanto en el reglamento del Tecnológico como en la cartelera de la oficina. Pues bien, nunca me fue entregado el tal reglamento y lo que había en la cartelera era una hoja tamaño oficio en letra negra y tamaño hormiga, con la reglamentación completa ¿cómo se suponía que lo supiera?

Duré semanas tratando de encontrar al jefe de extensión para explicarle mi caso y pedirle ayuda, cuando finalmente lo contacté me dijo que haría lo posible por mí y en una semana ya tenía autorización para presentar nuevamente el examen. Por lo visto este señor revestía todo el poder de la institución, era un problema encontrarlo pero todo lo resolvía con un chasquear de dedos.

El examen se programa una vez al mes, así que esperé las semanas que eran necesarias, pero cuando fui a inscribirme nuevamente, la respuesta fue ¡el jefe de extensión renunció!

Así que he perdido la oportunidad y mi única salida es hacer los dos niveles que me faltaban, cada uno por un valor de 80 mil pesos (unos 30 dólares) y lo peor: cada uno con una duración de un semestre.

En suma: debo esperar a que empiece el próximo semestre y después un año entero estudiando temas de inglés que ya domino para graduarme, con suerte, en un año y medio.

Según este pronóstico, lo más probable es que obtenga antes mi título de Especialista en Periodismo Electrónico, por el que ya estoy terminando materias y trabajo de grado; que el de Tecnóloga en diseño gráfico, a pesar de que se supone que hace meses terminé lo más difícil: el trabajo de grado.

2 comentarios:

Cristina Serna dijo...

Definitivamente no me sorprende tu noticia... lo digo porque estoy acostumbrada a que mis procesos académicos, civiles... se anquilosen por el maldingo sistema de papel, sellos y firmas.

Pero aunque no me sorprenda, me parece patético y hasta cómico que primero logres el título de Especialista, antes que de Tecnóloga, sabiendo que esto último lo estudiabas antes de que te conociera (2006), y peor aún que sea por un "examencito"... "¡Taque!" pa la burocrasia colombiana, jeje

Unknown dijo...

Cris y su anquilosamiento.

La Real Academia de la Lengua ha decidido incluir un nuevo colombianismo en sus páginas: buRRocracia.

(Copio y pego)Burrocracia: 1. Toda acción que resulta de una persona u grupo de personas que representan algún estamento estatal y cuyos requerimientos dependen de una serie de procesos innecesarios, por demás ridículos e ineficientes. 2. Todo acto administrativo que siga los patrones anteriores, incluso en entidades de carácter privado.


¡Muy buen desahogo este post!